Realidad e imaginación
Kawtar, estaba en la orilla pobre con sus padres y sus hermanos. Aunque no le gustaba la vida así, no tenía otro remedio. Hasta un día, su madre se ponía el único zapato rojo que llegó desde otra orilla rica. Se le ocurría vivir en la orilla rica para encontrar el otro zapato, o sea otra nueva vida. Para ella, la otra orilla es“ las flores”. En esta, ganaría más dinero y todos la sonreían. Sería el ombligo del mundo. Sería muy feliz. Creía que una vez llegara a la tierra, desaparecerían las molestas. La vida ideal estaba esperándola. Pero todo fue su ilusión. La realidad era cruel.
Kawtar no les entendía sus palabras. A pesar de que todos sonreían, estos tampoco la miraban. No obstante, así era la realidad. Kawtar la aceptó. Quería quedarse en la orilla rica, pese a que aparecieron nuevos problemas. Al final, ni siguiera llegó a realizarse un deseo tan pequeño. Ella murió. ¿Porqué? ¡Sólo quería vivir, no, sobrevivir, como los delfines! Aunque consiguió llegar a la orilla rica que venía deseando, el final no le resultó tan bueno, como había esperado. Porque eso era la realidad.